Y EN EL PRINCIPIO FUE EL NOMBRE

Iñaki Quenerapú
Iñaki Quenerapú
“En el principio era el verbo…”

dice la frase bíblica. Y lleva razón, el nombre de las cosas es el principio, aquello que nos permite aprehenderlo. Es lo primero que nos otorgan al nacer para dotarnos de una identidad. A Iñaki Quenerapú se le da bien jugar con palabras e inventarlas, y haciéndolo, atrapa realidades al vuelo o las crea. Esa es una de sus muchas habilidades. Nombrando cosas ejerce una profesión de esas que no existían hace poco pero que se cotiza al alza: naming, o para entendernos en perfecto español: hacedor de nombres.

-Siempre me gustó jugar con palabras y no sabía que eso tenía importancia –dice sencillo-, hasta que empecé a trabajar en la agencia de publicidad de Torné y Asociados. Allí sí era valorado. Tenía una utilidad y entendí que era una cosa a la que podía dedicarme.

¿Qué aprendiste sobre naming en Torné y Asociados?
– Tratar de trabajar lo que sale con naturalidad. No hay artificios, hay técnicas como aprender a descartar. Esa autocensura útil, no vale lo que se te ha ocurrido sin más, hay que ponerse en el lugar del público al que se dirige. Es importantísimo entender el destinatario que no siempre es la persona que te encarga el trabajo.

¿También aprendiste a representar esos nombres?
-Sí, porque otra cosa es que el diseño gráfico es técnico, no artístico. Hay una serie de problemas a los que dar una solución. Esto es verde y no azul porque mueve determinada pieza en la comprensión. En ese sentido es técnico y mecánico, no se trata de hacer algo bello. Debe mover una serie de sensaciones. Debe transmitir seriedad, creatividad o experiencia. Cosas de ese tipo.

¿Qué valores son interesantes para que un nombre sea adecuado?
-Tiene que ser fácilmente recordable, evocar valores positivos de la empresa. Tiene que encajar en lo que la gente espera de ese producto. La marca forma parte del diseño de imagen corporativa, se tiene que poder escribir lo que acabas de oír. Hay marcas demasiado rebuscadas para provocar un sonido.


Si hablamos del nombre de un despacho de abogados o consultorio médico. ¿Hay formas de renovar ese naming?
-Es un sector con el que he trabajado poco. Funciona el nombre si tiene un apellido un poco distinto. No se espera creatividad sino confianza. Si tuviera que hacerle una marca simplemente le haría una tipografía. Considero un error cuando se abusa de la creatividad.

BIOGRAFÍA

La historia de Quenerapú es la de alguien que ha llegado a donde está desde la curiosidad. Con 12 años inició su carrera autodidacta. Eso hizo que con 17 años y tras abdicar de carreras profesionales, se convirtiese automáticamente en profesor de informática en una imprenta.

Le tocó vivir la transformación de la linotipia y del “imprimir al revés”, a los programas de autoedición al mismo tiempo que se relacionaba con todo tipo de profesionales de la publicidad y los medios.

Acabada esa experiencia, quiso la casualidad que saber encender un Mac fuese determinante para empezar a trabajar con uno de los mayores publicistas gallegos, durante 7 años, Xosé María Torné. “Me convertí en el brazo digital de Torné”, dice, “era muy valiente en el diseño gráfico y trabajamos codo con codo literalmente , con el trabajé en lemas como el de la campaña del BNG “Porque nos interesa este país”, polémica porque valía en español y gallego”.
Esta semana es la TedEx Galicia, y cuando parece que está marcada a fuego por Quenerapú, él se deslinda: “No, no, hay más gente. A mí fue una experiencia que me encantó y me lo pasé bien. Fue una gran idea de Marcos traerla, porque pone en valor a Galicia. Su sentido es dar a conocer historias que merecen ser contadas, que se dedique un tiempo a prepararla bien y ya. Este año viene gente muy potente”.